sigue a tu felicidad!
Aunque normalmente no nos
damos cuenta de ello, nuestra verdadera naturaleza es momento a
momento libre, auto-luminosa, autoevidente, abierta,
sin localización y sin fronteras .
Ella, La consciencia, desde su
libertad y creatividad decide creerse ubicada dentro de un cuerpo,
dentro de un cerebro, limitada , temporal diciéndose a sí misma "soy
este cuerpo y esta mente y no soy todo lo demás , lo demás es lo
otro. el mundo de afuera".
Para aumentar más esa
sensación separatista capas psicológicas de resistencia y rechazo a
lo que es, creencias de identificación erróneas se van acumulando a
nivel mental y contracciones musculares, viscerales, sensaciones
corporales de estar localizado aquí o allí dentro del cuerpo van
conformando un personaje que va haciendo diariamente un costoso e
insatisfactorio mantenimiento a múltiples niveles para confirmar su
falsa realidad,la historia personal.
Con cada nueva capa de contracciones y
creencias va olvidándose más profundamente de quién es y aún así a
menudo momentos de amor, belleza, humor, alegría aparecen y evocan
ese recuerdo de la verdad , la presencia aunque es responsable de
la construcción de la entidad separada, ella no es ese personaje.
la creencia en ser un fragmento
limitado y vulnerable se complementa con la apariencia de ver el
mundo como algo sólido y separado, así como se ve así misma así se
le aparece lo demás, Proyectando afuera todas sus características
inherentes
Del mismo modo cuando empezamos a
despertar a la realidad comienza a verse esa consciencia como algo
sólido y real en contraposición a un mundo cambiante y vulnerable.
Sin embargo no importa lo perfecto que
este configurada la entidad separada la memoria de su realidad es
superior a su olvido.
Así, Nuestras sesiones pasan de ser
algo que hacemos de vez en cuando a convertirse en algo que somos de
continuo y el mantenimiento del personaje pasa de ser una constante
actividad a algo que hacemos de vez en cuando.
Un momento de
felicidad,
tú y yo sentados en la varanda,
aparentemente dos, pero uno en
alma, tú y yo.
sentimos el Agua de Vida que fluye
aquí,
tú y yo, con la belleza del
jardín
y el canto de las aves.
Las estrellas nos mirarán,
y les mostraremos
lo que es ser una fina luna
creciente.
Tú y yo fuera de nosotros mismos,
estaremos juntos,
indiferentes a conjeturas
inútiles, tú y yo.
Los papagayos del paraíso harán el
azúcar crujir
mientras reímos juntos tú yo.
de una forma en este mundo,
y de otra en una dulce tierra sin
tiempo.